
Las pérdidas de alimento por diseño inadecuado de comederos y cornadizas pueden alcanzar un 10-15% del total suministrado, representando un costo oculto significativo.
En la lechería argentina, la alimentación representa entre el 55% y el 65% del costo total de producción. Las pérdidas por desperdicio en comederos mal diseñados, arrastre de alimento fuera del alcance de los animales y competencia desigual en el acceso al comedero generan un impacto económico considerable que frecuentemente pasa desapercibido.
La instalación de cornadizas de tipo autoenganche permite que cada vaca acceda a un puesto individual de alimentación, eliminando la competencia y el desplazamiento de alimento. Los comederos de autoconsumo diseñados específicamente para ración TMR o granos reducen el desperdicio a menos del 3%. En sistemas de freestall, la combinación de cornadizas con mesa de alimentación techada es la configuración más eficiente. En feedlots intensivos, los comederos de autoconsumo con regulación de flujo optimizan el aprovechamiento del alimento y minimizan la mano de obra de distribución.

Las pérdidas de alimento por diseño inadecuado de comederos y cornadizas pueden alcanzar un 10-15% del total suministrado, representando un costo oculto significativo.
En la lechería argentina, la alimentación representa entre el 55% y el 65% del costo total de producción. Las pérdidas por desperdicio en comederos mal diseñados, arrastre de alimento fuera del alcance de los animales y competencia desigual en el acceso al comedero generan un impacto económico considerable que frecuentemente pasa desapercibido.
La instalación de cornadizas de tipo autoenganche permite que cada vaca acceda a un puesto individual de alimentación, eliminando la competencia y el desplazamiento de alimento. Los comederos de autoconsumo diseñados específicamente para ración TMR o granos reducen el desperdicio a menos del 3%. En sistemas de freestall, la combinación de cornadizas con mesa de alimentación techada es la configuración más eficiente. En feedlots intensivos, los comederos de autoconsumo con regulación de flujo optimizan el aprovechamiento del alimento y minimizan la mano de obra de distribución.